CÓMO INTEGRAR LA SOMBRA

CONTENIDO!

  1. QUÉ ES LA SOMBRA Y CÓMO SE FORMA
  2. QUE NOS ENSEÑA LA SOMBRA
  3. INTEGRAR LA SOMBRA

2. Qué es la sombra y cómo se forma

LA SOMBRA ES AQUELLA PARTE DE NOSOTROS que mantenemos oculta de cara a los demás porqué consideramos que es incorrecta. Contiene aquellos rasgos de nuestra personalidad que creemos que son equivocados o moralmente reprimibles, y que en algún momento vivimos desde el rechazo. La sombra se compone de todas aquellas actitudes y deseos que fueron despreciados o nos enseñaron que estaban mal, y desde entonces los reprimimos. Consideramos que son disfuncionales y que merecen ser ocultados.

Vivimos que ciertas actitudes o conductas provocaban que los demás se enfadaran, nos castigaran, expulsaran, rechazaran, pegaran o abandonaran cuando las poníamos de manifiesto, por lo que, aprendimos a suprimirlas y a ocultarlas en las profundidades del alma, para así permitirnos una correcta adaptación en sociedad.

Memorizamos que al gritar de ira, patalear de disgusto, tocarnos los genitales, o llorar de pena nos podía llevar a una reprimenda, un castigo, es por eso que desde ahí en adelante lo dejamos de hacer. Se fueron a la sombra.

Y aunque muchas de las instrucciones que recibimos nacen de la voluntad de instaurar una conducta moral con un código ético, hay que aprender a reconocer que bastantes conductas que nos impedimos en la adultez son inhibiciones por miedo a unas consecuencias, más que por la propia voluntad de elegir libremente lo que se quiere hacer o cómo se quiere ser. Es por ello que para devolver la integridad a la personalidad, hace falta ir a escarbar en los lugares más profundos y oscuros de la mente, para traer a la luz de la consciencia, esos episodios que marcaron una brecha donde la personalidad se vio forzada a sobrecompensarse para encajar.

Sin ir más lejos, la mayoría de nosotros vamos a tener que viajar a la infancia ( siii, la infanciaaa, ese terreno que para muchos fue el epicentro de los traumas).

Veréis , tengo recuerdos no demasiado agradables sobre cómo los adultos solían usar la adultez para acallar nuestras protestas o nuestras investigaciones sobre los límites. Estábamos aprendiendo a lidiar entre lo que necesitábamos por dentro y lo que el mundo nos permitía, entre lo que era bueno y lo que no. Lamentablemente, no siempre nos encontramos con un entorno que sujetara amorosamente nuestros errores o nuestros arrebatos, y nos guiara de forma cálida a su comprensión. Muchas de las maniobras para hacernos entender los límites podían ser más bien bruscas o violentas.

Tengo una situación en particular que ejemplifica mucho lo que os quiero compartir:

Cuando tenia unos 8 años, en clase teníamos una profesora de plástica que nos mandó la tarea de hacer un dibujo aplicando el concepto de la perspectiva. En aquel entonces me encantaba Egipto y decidí dibujar el interior de una pirámide.

En el dibujo, dibujé un pasillo largo que desaparecía en un punto del papel, con cuidadosos jeroglíficos dispuestos a lo largo de sus paredes que se iban haciendo chiquititos a medida que se acercaban al punto central de la hoja, aplicando la recién explicada noción de perspectiva. Recuerdo con mucha ilusión presentar ese trabajo a la profesora y encontrarme con una chocante respuesta:

EN EL INTERIOR DE LAS PIRÁMIDES NO EXISTE LA PERSPECTIVA».

A lo que yo le rebatí:

» si , ¡si que existe!»( sabiéndolo porqué era la misma impresión que recibía cuando estaba en un pasillo, pero sin suficientes evidencias argumentativas para rebatir a la profesora).

«No , Carolina, no existe, lo has hecho mal. Yo sé más que tu. Te pongo un 5 porque has hecho la tarea pero en las pirámides no existe perspectiva».

Y aún siendo uno de los dibujos más originales y bien elaborados de la clase, fue a ser expuesto en el penúltimo lugar.

Ahí me guillotinaron un poco la sombra, porqué en el momento que quise rebatir , me impusieron no solo el desprestigio , sino el castigo por osar defender mi postura y poner en duda los conocimientos de un adulto.

Ahí se inicia la brecha interior en ti mismo, se empiezan a gestar las inseguridades, porqué muy a pesar de tener la certeza de estar en lo cierto (que si existía perspectiva y punto de fuga en una pirámide), un adulto ( ahora sé que inseguro) arremetió su ira contra mi valor de atreverme a cuestionar sus conocimientos castigando y oprimiendo mi supuesta «desobediencia» . La reprimenda fue saldada con un 5 y el castigo público al exponerlo en penúltimo lugar ( siempre se exhibían los trabajos en orden de nota, así que estar en esa posición era como una alerta a todos los demás alumnos que osaran contrariar al profesor).

Veréis, como esta situación, sufrimos unas cuantas, y sobre todo en momentos de la vida en los que precisamente estamos aprendiendo a desarrollar nuestra validez personal, aprendiendo sobre límites, expansión , conocimiento…

A mi me jodieron la validez personal por bastantes lados, y quizás es por ello que me animo a hablar de la sombra. Parecía que cada vez que sacaba mi límite de «HASTA AQUÍ» venían a hacerte añicos por dentro.

Recuerdo que cada manifestación de carácter me la suprimían con gritos, a veces a ostias, y me convirtieron en una supuesta niña buena que aprendió a comportarse para que los adultos no la pegaran o castigaran, cuando lo que era era una niña acojonada, con una ira asesina porqué no se me permitía tener arrebatos, equivocaciones, errores. Intentaba ser perfecta y cuando no lo conseguía, aprendí a castigarme yo misma, a quererme morir por no poder sobrellevar el desbordamiento emocional de autoexigencia impuesta y rabia, porqué hay tanta rabia dentro por no poder ser quien uno es y por intentar encajar en los moldes que nos dijeron que necesita un tratamiento homeopático.

Y así te van calzando en lo que quieren que seas en lugar de en lo que verdaderamente eres . Los adultos con desarrollos de personalidad insanos que se encargan de tu educación buscan que te amoldes a lo que a ellos menos les incomode, y aquí esta en domar a la bestia, a amansar la fiereza de la sombra. Cuando un niño tiene gran capacidad de empatía , acepta lo disfuncional del adulto y busca complacer para evitar sus enfados.

3. QUÉ NOS ENSEÑA LA SOMBRA

La sombra se queda oculta en lo no visible ese día que sacaste tu protector a rugir y alguien te hizo entender, generalmente a la fuerza, que aquella forma de marcar tu territorio no tenia cabida porque la forma de rugir del adulto era más fuerte. QUE ESTABAS EQUIVOCADO. Y callaste a tu protector, porque si lo sacabas, aun era peor. Y aprendiste a ser sumis@, a decir que si , a pedir perdón.

¿Y SABÉIS QUE PASA PRECISAMENTE A LOS QUE LAS SITUACIONES DE VIDA NOS ACALLARON PREMATURAMENTE ?

Que la vida te trae más y más golpes para despertarte. Más injusticias aplastantes, para que alguna de ellas sea el punto de palanca para que saques del cautiverio a tu lado oscuro y pongas a rugir a tu protector. Es como una especie de Batman que merodea en la ciudad de noche, necesita moverse en las mismas sombras en las que se mueven los malhechores usando los mismos artefactos que usan los malvados. que para luchar contra el mal . Cuando al fin te atrevas a mandar a tomar por culo a lo que se merece ser mandado a tomar por culo.

Por lo general me doy cuenta que las lágrimas y la vulnerabilidad llevan inscritas la huella por el ansia de un protector, porque impides que tu protector interior ejerza la fuerza porque tienes miedo a recibir más heridas dónde ya duele, y lloras en un acto de súplica para que se pare la masacre.

El problema de la sombra es cuando estás en un viaje hacia intentar convertirte en una mejor versión de ti mismo. Las valoraciones morales condenan como inapropiados muchas de las respuestas emocionales que verdaderamente harías durante el ejercicio de relacionarte con los demás.

El tema de los que más acallamos las voces de nuestras sombras es porqué vivimos en ambientes con sombras muy atemorizantes y nos parecen tan horribles que suprimimos cualquier vestigio de oscuridad en nosotros mismos. Y porqué nuestro corazón anhela el amor, de ahí que rechaces cualquier comportamiento asociado con el odio y la agresividad. Detrás de cada agresividad está el intento de encontrar el amor por ti mismo. Y el aprendizaje no está en encajar sino en encajarte a ti mismo.

Así que la sombra tiene que salir de vez en cuando, porqué sino, constriñe y te apreta las costillas. El tema es cómo hacerlo.

4.INTEGRAR LA SOMBRA

cómo integrar la sombra

Cómo integrar la sombra es el acto más difícil de todos los que me he encontrado hasta ahora.

Es aceptar lo inaceptable, admitir lo inadmisible. Es más fácil su destierro y bloqueo que la apertura al hecho de que también tenemos una faceta iracunda, mentirosa, vulnerable o manipuladora . Pero es que la sombra no va de la actitud que disgusta, sino de la herida que causó la actitud que se creó consecuentemente. Y a nadie nos gustan las heridas. Así que imagínate , menudo trabajazo el de integrarla, por un lado tienes que aceptar esas partes de ti que se formaron para proteger la herida, y encima reconocer la herida.

Realmente es un trabajo para valientes.

Cultivar lo bueno en uno mismo es algo más favorecedor, porqué es como entrenar un músculo ya existente. Ir a la sombra es cómo abrir la piel para sacar la metralla que un día quedó dentro , abordar ese proceso apetece cero en absoluto. Has de tener mucha fuerza de voluntad para elegir ir a sacar todos los residuos que se quedaron dentro y encima afrontar una reestructuración de la herida. Y lo más fastidioso es, que si no lo haces, parece que vayan sucediendo eventos que poquito a poco te vuelven a llevar a esos espacios dolorosos para que los atiendas.

Entre la batalla por querer ser buena persona y el hecho de ser una persona entera como citaba el gran psicoanalista Jung, existen infinidad de caminos intermedios de autoevaluación y calibraje en los que se necesita una gran tarea de autogestión para averiguar cuál es la forma de actuar más ponderada. Y NO HAY FÓRMULAS. EXISTEN DOCTRINAS MORALES QUE TE ACONSEJAN HACER EL BIEN pero entre intentar hacer el bien y ser fiel a uno mismo ES NORMAL Y LÓGICO DESORIENTARSE ENTREMEDIAS.

El camino del medio reside en buscar orientar la personalidad hacia los valores morales pero sin olvidarnos de proteger nuestra autenticidad, decir nuestras verdades y de hacer saber al otro lo que está doliendo antes de iniciar una guerra. Y quizás la supuesta «guerra» ( digámosle más suavemente conflicto) es el necesario para reconocer tus capacidades autoprotectoras. Nada es malo ni bueno, y todo sirve para su propósito de crecimiento.

Si, NUESTRA PARTE OSCURA también es necesaria. Sin ella no podríamos enfrentarnos a los conflictos del día a día, a los depredadores, a los abusadores, ni tendríamos la fuerzas para marcar límites o para salir adelante de situaciones desesperadas.

Si estás en un camino de reconciliarte contigo mismo , te animo también a visitar el post : «aceptar lo que no nos gusta de nosotros mismos»

Un cálido abrazo;

Carolina Muscatelo

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