SÍGUETE A TI MISMO

Seguirse a uno mismo suena tan fácil como difícil es llevarlo a cabo. Pero si algo puedo defender a muerte es animarte a mantenerte fiel, a impulsar tu pulso vital, el que te anima a atreverte, a desafiar las voces sociales cargadas de impedimentos y calamidades para buscar tu verdad, tu única verdad, aquella que brota del centro de tu corazón como ansia por seguir haciendo aquello que no puedes dejar de hacer o de lo que morirías de pena si abandonaras.

CONTENIDO:

  1. Cómo ser uno mismo
  2. Ser auténtico es un reto
  3. El desánimo surge de una herida
  4. Dar libertad al otro para que sea quién es

La vida siempre te lleva a regresar a ti , aunque creas que lo correcto está en encajar, no hay peor encaje que el de abandonar las necesidades de uno mismo.

Puedes ser el más fiel devoto de los logros sociales, puedes ser el más admirado, tener el físico más codiciado, puedes llegar a tener mas dinero en el banco del que imaginarias y ser un alma en blanco moribunda por dentro. La riqueza viene de ser uno mismo, y con ello me refiero a identificar los activos que te caracterizan y potenciarlos , multiplicar tus dones y talentos. Porque no te das cuenta de tu brillo interior hasta que lo dejas brillar, hasta que permites esparcir tu luz hasta donde te de la gana, sin limitaciones , sin restricciones, atreviéndote a ser tan auténtico que no haya oscuridad que pueda apagarte, autenticándote hasta conseguir la versión más pura de ti mismo, perdiendo el miedo a que tu brillo pueda apagar la luz del otro.

1. Cómo ser uno mismo

Tal como me enseñó una amiga (hola querida Paula) VALIDANDO LO QUE SIENTES. Esta va a ser la llave maestra que abrirá las puertas a la autenticidad, al autorespeto de MANTENERTE FIEL.

Por ejemplo HOY: hoy sentía que me apetecía naturaleza salvaje. Pero es más de mediodía y último día de puente. Aunque la mente me decía sobre los contras de irme ( es tarde , que si habrá mucho tráfico, que si mejor me quedo y así después no me pelearé con encontrar aparcamiento) decidí embarcarme. No sabia muy bien a dónde ir así que solo le puse rumbo. Y terminé haciendo todo lo que mi cuerpo pedía a gritos: soledad y naturaleza. El dia fué maravilloso, lleno de un montón de experiencias bonitas que coleccionar (un baño en el lago, una meditación en una cueva, un paseo, una cascada, un atardecer de primavera, paz) y no tuve tráfico y encontré aparcamiento enseguida. Es más , una buena familia suiza me dejó aparcar en su plaza.

Cuando apuestas por lo que sientes, siempre vas a tener que confrontar a la mente, porqué la mente está hecha de las voces externas, de protocolos, advertencias y de experiencias pasadas que no fueron bien.

Por lo contrario, CUANDO NO TE ESCUCHAS y rehúyes las emociones dentro de ti es porqué aprendiste que expresándolas y guiándote por ellas no conseguías lo que necesitabas, o cuando lo conseguías, te culpabilizaban o te señalaban de egoísta, por lo que desconectaste de lo que percibías aprendiendo a escuchar más las necesidades o exigencias del entorno que las tuyas propias.

A parte, cuando cumples con las necesidades externas, no causas problemas, y los demás pasan a estar contentos contigo porque encajas con lo que ellos necesitan.

Es difícil admitirlo pero no te agobies, que esta forma de ser que pretende ser gustada por el entorno, viene a ser normal. Como seres mamíferos buscamos ante todo encajar, es lo que nos da seguridad y estabilidad y lo que la evolución del cerebro aprendió para la supervivencia. Retar al cerebro para no seguir las corrientes externas puede ser un tránsito muy muy muy ,pero que muyyyyyyy difícil. Pero seguirlas a pies juntillas, sin subrayar tu verdad, puede tener un coste muy alto, y puede llevarte a desconectarte tanto de ti mismo, que en la tarea de reconquista puede ser una larga inversión de tiempo y cobrarse unas cuantas amistades o relaciones familiares.

2. Ser auténtico es un reto

Y es que la autenticidad atrae y causa rechazo a partes desiguales. Creo que atrae más que el rechazo que causa, pero el rechazo que atrae ,suele ser feroz. Atrae porque es genuina, se gusta a si misma@y se siente bonit@. Es autoestima por lo que se es, y ¡que precioso es ser uno mismo!

Pero también es disruptiva, no sigue corrientes ni busca la aprobación externa (aunque toda autenticidad le gusta ser reconocida) y para los que se esfuerzan en encajar en la sociedad, los que consiguen sobrevivir sin mutilarse la personalidad, despiertan envidia. Habrá quien en ese proceso de envidia busque atemorizar , desprestigiar o apagar al ser luminoso que se atreve a ser él mismo, porque… ¡oh , Dios mío, cómo puede ser tan caradura de atreverse a ser libre cuando yo soy un esclavo de comportamiento y tengo que arrodillarme y besar el suelo para estar donde estoy! ¡qué injusto!

Pero este ser disruptivo, anárquico de moldes, libre de carácter, viene para revolucionar las creencias sobre cómo se supone que debemos ser, para enseñar alternativas el camino a seguir, para mostrarte que tu también puedes elegir la libertad y serte fiel, y cómo el atrevimiento DE ELEGIRTE A TI PRIMERO va a traerte precisamente todo aquello que envidias.

La persona auténtica es el Mesías de las posibilidades, si supera la prueba del rechazo e intento de ahogamiento de los seres envidiosos, logrará no solo reforzar su auto-estima, sino, volar más alto, y alcanzar alturas de autoconciencia dónde los cuervos no pueden llegar.

3. El desánimo surge de una herida

Los cuervos atacan a los halcones, y graznan llenos de rabia por no poder seguir el ritmo del halcón, pero esa rabia viene por la envidia de lo que el halcón conquista y el cuervo no. Y lo persiguen hasta que se cansan. Pero en el fondo , al cuervo le gustaría ser cómo el halcón y tener lo que tiene el halcón.

Así mismo pasa entre los humanos, que por envidia y rabia se lanzan a la caza de los que vuelan alto o se atreven a intentarlo, graznando advertencias cargadas con proyecciones de fatalidades, causadas por heridas de errores que recibieron toneladas de culpa, y una mayor ausencia de perdón. Voces que toman la autoridad de opinar por el supuesto derecho que otorga la libertad de expresión y el convencimiento de estar en posesión del conocimiento sobre lo que es mejor para el mundo por el hecho de haber cursado esa experiencia que resultó fallida.

El que desanima es aquel que calificó de fracaso un intento que resultó diferente a lo esperado, o aquel que en el fondo le gustaría hacer lo que tu te dispones a hacer pero no se atreve, y desde entonces se dedica a hacer uso de su herida como medalla de guerra. Pero es que , queridos amigos, una herida integrada no busca adoctrinar a los demás , da orientación si se la piden pero no la impone.

Por lo contrario, una herida mal curada va desparramando desánimo a su alrededor, intoxicando con advertencias al entorno, y contaminando las ganas de los que se animan a compartir sus ilusiones sobre el terreno dónde el herido pereció y no consiguió conquistar. Y no lo hacen a malas, de hecho la mayoría ni sabe que el patrón negativo es quién ha tomado las riendas de sus acciones, pero esas inoculan larvas en los cerebros de los demás.

Por eso , de vez en cuando hay que desparasitarse, irse, aislarse, largarse de los entornos llenos de ruido paralizante para poder reconectar.

Suena tan utópico como cierto, y es que, estas curas de cháchara, te devuelven a tu fuerza, al epicentro de tus capacidades. Te aíslan de las fuentes de polución para poder respirar un ambiente limpio de negatividades, un entorno más adecuado para hacer germinar aquellos brotes de convencimiento sobre lo que eres capaz de hacer. Tal como hablaba en otro post, hay veces que es necesario hacer crecer tus talentos en las profundidades marinas, dónde no hay mucha luz ni te van a ver , pero vas a tener tiempo de hacerlas crecer hasta que estén suficientemente fuertes cómo para salir a la superficie y enfrentarse a los depredadores.

4. Dar libertad para que el otro sea quién es

Con esta reflexión animo a moderar las advertencia, esas advertencias que bajo apariencia de experiencia, se condecoran con el derecho de sentirse en posición de prevenir porque «tu ya lo hiciste». Como vimos arriba , muchas de esas advertencias nacen del miedo y de la herida de fracaso. Cuando algo te ha ido bien, te sale innato animar a los demás a hacerlo, ¿ no es así?

Tu no sabes la experiencia del otro, no sabes que es lo que lo llama a cometer la locura que tiene entre manos. Quizás esa locura que calificas como insensatez, es una locura PROFETA una locura que viene a abrir los ojos a los demás sobre la posibilidad de hacer posible lo imposible, de inspirar sobre los límites, quizás es una locura llena de aventura, de vivencias, de gozo.

O quizás es una ostia tremenda que necesitabas vivir por ti mismo, y nadie puede quitarte el derecho a ello. Es el derecho a apostar por tu camino y por tus decisiones, y mejor hacerlo ligero de mente que con la mochila cargada de piedras de prevenciones. Porqué precisamente esas prevenciones son las que abren portales a la dimensión del terror y precisamente son las que hacen que estés hipervigilante a las posibles calamidades. Y ese peso mental es justamente el que pueden hacerte tropezar. Cuando tropiezas, sumas el peso de las advertencias al dolor de la caída, y eso , queridos lectores, duele por partida doble.

Dejar libre al otro, para que el otro para que experimente la vida por si mismo.

Aunque aquí también resalto la responsabilidad de uno mismo de autogestionarse eligiendo no permitir que el miedo cuaje, manteniéndote firme en asentar tus bases sobre el firme propósito de no dejarte intimidar, reconocer que también tienes miedo, y hacerlo igualmente, enfrentarte a la situación que te propones con miedo y todo. Porque eso va a ser lo único que lo vaya a disipar, y lo que contribuirá a seguir siéndote fiel defendiendo tu fidelidad con más firmeza y fiereza. Dirás: » que nadie se atreva a decirme lo que no puedo hacer, porque superé los » no puedos» y los convertí en logros.

Y bajo esa alquimia catártica, reconvertirás a la fe a tus capacidades, y os prometo que eso es magnético.Si me he animado a escribir sobre la fidelidad a uno mismo es en parte por el hartazgo de seguir latidos que no son los míos en la misión de lograr reconocimientos que no me hacen sentir dichosa, ni plena, y por la cantidad de voces castrativas que existen ahí fuera , cercenándote las ganas de emprender y lanzarte a la aventura.

Así que no lo olvides, busca tu CAMINO. Y lo que digan , lánzalo al cubo de la basura.

Deja un comentario

Descubre más desde Mirada de Sherpa

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo