LA ESPIRITUALIDAD

  1. Como nace la espiritualidad
  2. El dolor como catalizador
  3. Rumbo a un contacto divino
  4. La llegada de la interacción espiritual

1. Como nace la espiritualidad

Cuando las cosas mundanas y personales duelen, buscar refugio en lo mitológico y sagrado ofrece un abrigo curativo para nuestros interiores doloridos. Normalmente nace de la necesidad de sujetarse a algo más amplio que la realidad individual, algo que pueda sostener los sinsentidos del sufrimiento y de los tránsitos de vida dónde se instala el desconcierto. Se hace difícil poner palabras a algo vivencial personal y profundo, pero el origen y la búsqueda, en la mayoría de los casos, reside en el anhelo de curación.

Cuando se agotan los recursos exteriores (personales, sociales, familiares, económicos..), y la desorientación mantuve tu vida en suspensión, encomendarse a los poderes superiores es un consuelo que da calma, sosiego y esperanza.

2. El dolor como catalizador

Cuando algún suceso externo nos sacude y desestabiliza, o los apoyos que habían logrado amarrarnos en la seguridad de una vida plácida no funcionan, el ser humano pierde la fe en lo razonable y se siente víctima de las causalidades y los acontecimientos.

En los momentos de gran dolor, el sistema racional defensivo está en lucha con las circunstancias (exterior culpable , injusto ) o contra uno mismo (remordimientos, culpabilidad, ira, resentimiento) , la fuerza del pensamiento cortocircuita porque no puede resolver la situación y las circunstancias externas son superiores a nuestra capacidad de comprensión /resolución.

En estos casos nos sentimos atemorizados, desorientados y expuestos, las antiguas estrategias mentales han dejado de ayudarnos o por el contrario, proyectan sus acusaciones contra nosotros mismos. La vida, descontrolada e incomprensible a merced del destino y los infortunios PIDE UN REAJUSTE. Suele ser en estas situaciones de gran incertidumbre y el descontrol cuando se abre la puerta a lo desconocido, cuando se permite el acercamiento a la posibilidad que exista una conciencia superior a la que acudir para ampararnos . Cuando la realidad no puede sujetarse con las justificaciones que antes habían servido para desglosar la realidad sin profundizar, utilizando conceptos como la casualidad, el azar, la suerte, es cuando se permite el cambio.

3. Rumbo a un contacto divino

Nos replegamos, recogemos nuestra vida hacia adentro, e iniciamos el proceso de tránsito. Reconocernos vulnerables da paso y permiso a acercarnos a aquellas ideas que nos parecían fruto de lo tribal, lo pueblerino y lo antiguo, por dónde nunca antes habíamos navegado, fuera por incredulidad o por falta de necesidad ( la vida funcionaba) .

Este paso permite renovar mecanismos de cambio y adaptación y es propicia la exploración interior. La reconexión nos empuja a desear rodearnos de espacios naturales, y mares, playas, cielos abiertos, campos, montañas, se vuelven escenarios adecuados para acoger nuestro ser herido y abonar nuestro deseo de introspección. Actúan como fuente de lo esencial y nos refelejan la cara de la realidad menos manipulada, sin artificios ni ruido humano.

En la contemplación de uno mismo en vastos espacios de mundo natural, emerge la apreciación por lo no-humano. Observar la vida des de la existencia de las plantas, los animales, sentir el recogimiento entre los árboles , apreciar el placer al andar, notar la brisa marina, o el mar en tu piel, suena tan cálido como reconfortante. Y este consuelo no humano, nos coloca en el raíl de apreciar la belleza más allá de nuestra influencia como colectivo inteligente, de encontrar consuelo fuera del abrazo del hombre, de hallar refugio lejos de los límites del hogar, percatarse que hay gozo más allá de lo que has aprendido a valorar hasta ahora.

Y este consuelo no humano, nos coloca en el raíl de apreciar la belleza más allá de nuestra influencia como colectivo inteligente, de encontrar consuelo fuera del abrazo del hombre, de encontrar refugio lejos de los límites del hogar, de darnos cuenta de que hay gozo más allá de lo que has aprendido a valorar hasta ahora

Encuentras alimento por el espíritu (si la palabra espíritu te provoca rechazo, llámala saciedad de la calma mental)

Y así es cómo se abre la magia. El DOLOR te señaló lo que no funcionaba, la VULNERABILIDAD te llevó a refugiarte en la vida, y el REFUGIO a indagarte por dentro. Y entre estos procesos, cuajó sentirte vivo, con todo el dolor y descontrol para delegarlo a la vida misma y que ella se encargue de resolver lo que yo ya no sé ni puedo. Y así, en la la rendición, desnudo de resistencias, expuesto,, recibes un recogimiento, y llega la paz. Una paz que dialoga contigo, que te acompaña.

La espiritualidad no te ahorrará los tránsitos, pero si te apoyará y dará ligereza a los procesos.

4. Alcanzando la interacción espiritual

Al inicio del contacto espiritual se establece un diálogo interior como forma de intentar conectar con lo superior. En ocasiones, utilizar referentes espirituales o formas inanimadas como interlocutores, sirve para abrir el camino de los inicios. Elementos como el viento, la tierra o las nubes se utilizan como puente para el contacto del universo intangible. Poco a poco, el anhelo de recogerse va cuajando en hábito y van haciéndose más frecuentes los momentos de contacto con el conocimiento inanimado, que construye diálogo dentro de ti mismo con lo que sabes, pero lo ordena de formas que ni conocías. Empiezan a aparecer en tu mente ideas limpias, se empiezan a dar coincidencias que distingues que no son únicamente fruto del azar, sino que vienen diseñadas por anhelos profundos de tu SER.

Escuchas el silencio, y de éste emanan historias y sugerencias.

La interpretación racional a estos eventos todavía presentará resistencias para aceptarlos como conocimientos fiables, pero, dales tiempo y credibilidad y verás cómo se materializan en coincidencias increíbles y razonables. Muchas veces las nuevas directrices de vida fluirán a través de la intuición, ya que es el radar más sensible a los movimientos del entorno, ESTATE ATENTO. También será habitual que haya un período de lucha entre lo que crees que sabes y lo que de verdad es. Aquí sólo te puedo animar a que explores tu brújula interna, que te posiciones en lo desconocido para ver dónde te guía la intuición. Si vas por entornos que conoces, seguramente interferirá lo que conoces y será una batalla entre razonamientos y sensaciones. Por eso a veces es mejor tomar distancia de los entornos que te condicionen a seguir siendo quién eras.

Llegados a este punto, te invito a deshacerte de lo que crees saber para descubrir otro nivel de conocimiento. Explóralo dentro del confort que necesites para que te vaya dando seguridad. Es un entrenamiento para desvincularse de la necesidad de controlar y predecir desde los viejos patrones de pensamiento, para escucharte por dentro y obtener indicadores de otra fuente de sabiduría distinta al cerebro. Déjate guiar por la intuición, permite que ésta te indique hacia dónde ir. Libérate de la necesidad de examinar la realidad a través de los juicios de la mente, para abrirte a explorarla desde las coordenadas que te resuenan en el corazón.

Al igual que la gravedad existe, es real, la experimentamos pero no somos partícipes mentalmente de ella, lo espiritual se experimenta de forma similar: estamos tan inmersos en ella que no la notamos. Mientras que la gravedad es el espacio tiempo donde se dan los sucesos materiales, dónde todo lo relacionado con el mundo de las formas ocurre, la espiritualidad es la forma inmaterial de conciencia que rodea el TODO DÓNDE ESTAMOS, es una forma de conexión con la existencia misma, el enlace con la facción mágica y misteriosa de la vida.

Ábrete a tu espacio interno y descubrirás que no hay límites. Descubrirás el gozo de sentirte uno con todo y que todo está dentro de ti.

Espero que te sirva y , como siempre, ayudarte en el proceso. TE MANDO UN ABRAZO.

Carolina Muscatelo

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