Querida vida
Los últimos años se han sentido como un dolor constante que remitía temporalmente para dar paso a una falsa calma que precedía otra ola de dolor . He surfeado de duelo en duelo hasta llegar a un extremo mental donde no quiero ni mantenerme en pie , ni en la tabla ni seguir en el mar . Mis dosis de esperanza, mi empuje en la fe de creer en lo inimaginable, la espera en Dios … me ha traído a un estado de frustración que sigo de caída libre en la grieta más profunda de mi ser , y si me lanzan una cuerda no la voy a coger . Ya salí de ahí muchas veces y merecía estar arriba , riendo , siendo abrazada, querida, tranquila y feliz de mis metas , rodeada de mis amigos. Pero estoy sola tumbada en mi furgoneta sin camperizar x ex novios que prometían destinos que fueronpromesas abre – piernas , atrapada sin poder salir y tampoco sin poderme quedar y, como en mi furgoneta, me he quedado tirada en el suelo sin ánimos para mover nada
Que venga Dios y me saque xq no me queda motivación. Dicen que el pasado no existe , pero las emociones derivadas siguen bien vivas y recordándote xq eres desdichada 20 años mas tarde del trauma . Ni mil terapias curan lo que cura el merecimiento, el amor recíproco ,la calma y lograr tus metas … y como no llega ninguno, mi combustible para seguir avanzando entro en los últimos puntos de la reserva y el agotamiento no me deja avanzar . Todo ha adquirido un absurdismo que compite x la soberanía de decidir que hacer con mi vida , y el simple hecho de respirar me recuerda cuanto dolor se ha almacenado en mis pulmones . Me duele seguir respirando. Si todo terminara mañana podría respirar de verdad sabiendo que esto ya tiene un desenlace y que me puedo tomar todo como me dé la gana porque no habrá tiempo para consecuencias
Porque si, tengo muchas cualidades, pero si tengo creatividad solo para purgar mierda, y sin ninguna utilidad en el mundo real… no la quiero
Si tengo arte solo para terapeutizarme , y no sirve de nada … tampoco lo quiero
Si tengo que seguir esforzándome entre dos mundos donde el de abajo suena a una cárcel y el de arriba a una incógnita, no puedo seguir
Y seguir y seguir y no poder parar porque quien se para muere y yo queriéndome morir sin parar .
El absurdismo de dolor ha alcanzado la locura del sinsentido , y ya ni mi niña interior disfruta. de lo que solía disfrutar.
La vida perdió color
Y el color es mi única forma de ver el mundo

